El
extrusor es la parte fundamental de cualquier instalación
de regeneración, se compone de un cilindro, un tornillo
sin fin, un motor eléctrico de velocidad variable
y un reductor de velocidad con engranajes. El núcleo
de toda la máquina es el tornillo sin fin, de cuya
geometría dependen las características de
la instalación. El diámetro y el paso del
tornillo cambian según el tipo de material a regenerar:
la forma es fundamental para la productividad y la calidad
del producto final. La máquina tabién tiene
secciones de desgasificación para facilitar la salida
de los gases producidos durante la fusión del material
plástico, secciones que evitan que en el gránulo
se puedan generar defectos como pueden ser las "burbujas
de aire".
Los dos factores que determinan la calidad del gránulo son una buena desgasificación,
para eliminar los gases producidos durante la fase de extrusión, y la
constancia del flujo de material que desde el extrusor va a corte.

Extrusor con doble cámara
de desgasificación.
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